Tesoros de tailandia

Nos despertamos en Tailandia. Nos despierta el orden, la limpieza y los olores de otro país. Nos levantamos en el aeropuerto de Bangkok y todo nos parece increíblemente ordenado y silencioso. Ahora India parece haber sido un sueño, uno de esos de los que te levantas aliviado, por tanta intensidad.

Pasamos unos días en la ciudad para ubicarnos en este nuevo país; conocer sus códigos culturales, abrir su mapa y probar sus comidas. Caminamos por sus calles y mercados humeantes, navegamos en su río, descubrimos los templos y su culto, indagamos en su historia y nos empapamos de su presente.

Una ciudad apasionante a la que necesitamos darle más tiempo y a la que volveremos a lo largo de nuestro periplo.

tailandiaPero esta vez tenemos un destino marcado, nos vamos hacia el sur, en el Parque Natural de Kao Sok,  donde hemos acordado un intercambio de comida y alojamiento a cambio de 4 horas de trabajo a través de la página workaway.com. La finca se encuentra en medio del parque, bordeada por un apacible río y rodeada de palmeras, platanales y árboles de cautxú. Alejados de los núcleos turísticos de Tailandia y  bien cerca de la naturaleza. Sin duda no podíamos haber aterrizado en mejor lugar. Al fondo se dibuja la silueta de una jungla montañosa que no tardaremos en explorar.

Después de 10 días en el proyecto Gaarawe, nos dirigimos a descubrir las islas y sus fondos submarinos.

El magnetismo y la calma isleña nos invade pero hay un fenómeno que nos choca y que observamos detenidamente: el turismo en tailandia. Un fenómeno que provoca que en los sitios más bellos la vida local se haya reducido y casi desaparecido. La mayoría de trabajadores son imigrantes de Myanmar muy mal pagados. Todos los negocios se reducen a bungalows, restaurantes, resorts y en el caso de Ko Tao cursos de buceo. Los productos estrella de la cultura tailandesa que han vendido más són la comida, los masajes, los tatuajes y el muay thay, el boxeo tradicional tailandés.

A pesar de que Tailandia era el único país del sudeste asiático que no había sido gobernado por ninguna potencia occidental, el fenómeno turístico lo ha colonizado por completo y lo ha enriquecido muchísimo, en comparación con sus países vecinos.  Un país que destaca y vive de su belleza. La belleza natural de sus parques naturales, sus playas de ensueño y de sus fondos marinos de colores y formas oníricas. La belleza delicada de sus mujeres, el exotismo de su comida, de sus manifestaciones culturales, danzas, templos, stupas… Todo pertenece a un universo distinto. Una mirada hacia el mundo desde otro hemisferio, un espíritu empapado de budismo con trazos de hinduismo y influencias chinas que crean aquí un mestizaje muy exhuberante, original y creativo.

Totalmente seducida por esta cultura, en concreto por el masaje tradicional tailandés,

decido indagar más en esta técnica milenaria budista y realizar una formación intensiva de 3 semanas en el norte del país, en Chiang Mai. Más de 8 horas al día aprendiendo, integrando y honrando el arte de curar con dos manos y un corazón. La escuela, Nuad Boran, está regentada por David, un español que se enamoró del país y de su mujer, Oy, que también hace de profesora en la escuela y nos transmite los valores y la esencia del espíritu tailandés.

 

Esta formación es lo más valioso  que me llevo del país

pues continuo transmitiendo todos los valores budistas en cada presión, estiramiento y desbloqueo en cada masaje que hago, en cada taller donde combino con el yoga esta técnica hermana. Una meditación en movimiento, un estado de presencia, un contacto con el otro a través de Metta: el amor universal, Karuna: la compasión, Mudita: la alegría por el otro y Upekkha: la ecuanimidad.

Durante la formación, conozco personas, lugares, templos, festividades budistas y escuelas de yoga. Mi búsqueda de nuevos caminos en el yoga me lleva a encontrar y destacar aquí una escuela de Tantra yoga: Mahasiddha yoga, donde el trabajo con las enegías sutiles del cuerpo se lleva a un lugar profundo. En su escuela en el norte de la ciudad, donde también viven una pequeña comunidad de personas, realizan clases particulares,  workshops, eventos gratuitos y retiros que gozan de mucha popularidad. Una buena opción para conocer la via del tantra yoga en Tailandia.

Tailandia es también  un país donde existen centenares de templos donde realizar retiros de meditación Vipassana Goenka. Pero como hay mucho que decir sobre esta técnica, os hablaré de ello más ampliamente en el siguiente artículo.

Sàwatdii Ká!

One Comment

  1. Ioga per a nens i nenes – Yoga por el mundo
    11 horas ago

    […] viatge a Índia coneixerem agluns ritus hindús i la història dels Beatles , a Tailàndia el conte de Siddharta el buda, el massatge tailàndes i la meditació. A Àfrica, ens mourem a […]

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